La “prima de riesgo” le contagia ladillas


“Me lo advirtió mi madre, pero no le hice caso”

A Alejandro Conyerno se lo había advertido su madre una vez tras otra: “Cuidado con la Puri, que es una cabezaloca”. Como quien oye llover. Alejandro es feo, todo hay que decirlo, feo como pegarle a un padre, así que no mojaba nunca. “Y mi prima está muy buena”, añade él. “Yo tengo 24 años y, si no llega a ser por mi prima, aún soy virgen”, asevera entre cabizbajo y orgulloso. “Lo malo”, añade, “es que ahora me pica todo”.

Lo que tenía que suceder, sucedió. Así son las cosas en los pueblos de menos de 300 habitantes. “A los machos, los ha conocido a casi todos”, nos confirman en la taberna de Villaconejo, lugar de los hechos. Y llegaron las fiestas del pueblo. Conyerno y su prima bebieron, bailaron, volvieron a bailar hasta que les dieron las diez y las once. “Entonces la acompañé a su casa. Mis tíos estaban en Madrid y ella me invitó a subir. Y lo que pasó, pasó”, confirma con una sonrisa tímida. Acto seguido se rasca el paquete y, suspirando, concluye: “No hay nada que no quite un buen champú y un afeitao”.

El alcalde de Villaconejo, por su parte, culpa a la crisis y al déficit público de casi todo. “Ayer se me murió una vaca”, comienza, “pero eso es lo de menos. Antes las primas de riesgo venían de Italia o de Grecia, ahora las tenemos aquí mismo. Yo no sé dónde vamos a llegar”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s